08 oct

DOÑA CONCHA

Aquí os dejo una obra escrita por mi hija Sara, tiene 14 años y estudia 3º de ESO.

Me gustaría dierais vuestra opinión.

 

DOÑA CONCHA

 

Una triste mañana de mayo de 1961, en las calles de Sevilla, justo en la puerta del
cementerio se ve una gran multitud ataviadas con ropas negras llorando sin
cesar. Entra Doña Rosalía una mujer joven de unos veinticinco o veintiseis años
no muy alta , acompañada de su fiel criada María una chica de dieciséis. Ambas se paran en la acera de
enfrente a observar la escena.

 

Rosalía: ¡uy Mari!
que pecha gente hay en el cementerio, por Dios ¿quién se
ha muerto?

 

María: La hijade la verdulera me ha dicho que a las dos de la mañana se murió Doña Concha….

 

Rosalía: ¿La vieja siesa que vive en la mansión de al lao del convento?, esa que
tenía tanto dinero ¿no?

 

María: Sí, esa.

 

Rosalía: Po mucho a durao la vieja, tenía casi noventa años y llegué a pensá que me moriría yo antes que ella, pero vamos lo que yo no se que narices hace tanta gente en el
intierro porque según me enterao la vieja estaba enfadá con to la familia y
llevaba viviendo sola casi dieciocho años (se acerca más a María para asegurarse de que la escucha bien)esta gente , ¿tu sabes pa que han venio esta gente, no Mari?…..Esta gente han venio por el dinero de la vieja, seguro.

 

María: ¿Usted cree Doña Rosalía?

 

Rosalía: No lo creo, estoy segura, lo más probable es que Doña Concha haya dejao una gran suma de dinero, y ahora estos buitres de aquí (señala a la intensa multitud) vienen
a cobrar su parte, y seguro que la mayoría no son ni familia directa de la vieja.

 

Se queda pensando un largo tiempo y María que conoce muy bien a su Señora de toda la
vida, se da cuenta de que esta tramando algo, y bastante gordo.

 

María: (para sí misma) ya esta tramando alguna idea de las suyas mi Señora, si es que la
conozco bien, no es la primera vez que lo hace, no he visto ninguna mente más
retorcida que la de mi señora Doña Rosalía, a pesar de lo joven que es siempre
encuentra la forma adecuada de meterse en medio y sacar provecho de cualquier
situación, y esta vez tiene que ser algo gordo porque ha empezado ha hablar sola.

 

Rosalía: ¡Mari he tenio una gran idea! nos vamos ha hacer pasar por familiares de Doña Concha y así podremos quedarnos con parte de la herencia, según se, Doña Concha ha
vivido durante muchos años en Madrid y ninguna de esta gente nos conoce así que
será facil engañarlos…

 

María: ¡Pero Señora! ¿Cómo va usted ha hacer eso? ¿no cree usted que van ha sospechar cuando nos vean aparecer sin más, ¿que historia les vamos ha contar?

 

Rosalía: Me haré pasar por la sobrina loca de Doña Concha, de un loco nadie sospecha y tu serás mi criada tal y como eres ahora,así que no te sera dificil interpretar ese papel, pues llevas toda una vida sirviendome así que ya esta decidido, vamos a casa a preparar las cosas necesarias y esta tarde comenzaremos con el plan…

 

María: ¿ y si nos reconoce alguien?

 

Rosalía: Imposible,esa bruja vive alejada de la mano de Dios y era tan desagradable que la gente intentaba no pasar mucho por su calle así que pongamonos en marcha.(se da
media vuelta y sale con María a sus espaldas)

 

Se cierra el telón, y cuando se vuelve a abrir aparece un muchacho joven dando vueltas en un salón inmenso, a su lado un hombre mayor que parece su padre.

 

José: Curro,hijo mío, deja de dar vueltas por el salón como un poseso

 

Curro: No puedo padre, no paro de pensar en donde narices ha podido esconder la vieja
todo el dinero..

 

José: según el abogado de mi hermana, Concha redactó el testamento hace como unos dos meses pero insistió en guardarlo consigo un tiempo…

 

Curro:Guardarlo….¡ja! esa mujer lo ha escondido

 

Suena el timbre de la puerta principal y va a abrir una criada.

 

Afuera esperan María y Doña Rosalía, esta última miraba de un lado a otro como si no
tuviera la cabeza en su sitio.

 

María: Buenas tardes, la señora Doña Rosalía es sobrina política de la difunta y…

 

Rosalía:¡Concha! ¡pobre Concha!

 

Criada 1: Pasad por aquí señoras, ha venido toda la familia.

 

Rosalía:¡Concha!¡Concha!¡pobre Concha!

 

Entran ambas a la estancia, y automáticamente
Rosalía hace un gesto a María para que se aparte y la deje realizar su
trabajo.

 

Se acerca al muchacho joven y empieza a dar gritos haciendo como si llorase.

 

Rosalía: Concha,¿porque te has ido? ¡tú! mi única tía mi ultimo familiar más cercano ¿que voy ha hacer ahora?(le da dos golpecitos en el hombro a Curro)

 

Curro:¿quién es esta mujer?

 

criada 1: Dice ser sobrina política de Doña Concha.

 

Rosalía:¡Cierto! mi única tía ¿porque se ha ido y me ha dejado sola?¿por que
Dios se la ha llevado tan joven?

 

Curro: ¿Joven?,pero si tenía noventa años.

 

Rosalía:¿Cuántos años?

 

Curro: Noventa

 

Rosalía: ochenta y cinco, gracias por recordarmelo Bartolo

 

Curro: Me llamo Curro

 

Rosalía:Vale Andrés (se da la vuelta dejando a Curro con la boca abierta)

 

Rosalía se acerca ahora al señor mayor que había estado observando con mucha atención.

 

José: ¿ De verdad es usted sobrina política de mi hermana?

 

Rosalía: Tan verdad como que me llamo Doña Rosalía Rodríguez Marín.

 

El hombre que padecía de sordera, no se enteró del nombre.

 

José: ¿Cómo dice que se llama usted?

 

Rosalía: Doña Carmen Hidalgo

 

José: No me suena su nombre

 

Rosalía: A mí tampoco…(y se volvió hacía una esquina esperando la intervención de María)

 

María: (que había estado atenta en todo momento) disculpad a mí señora, es que
tuvo un accidente hace unos años y no esta bien de la cabeza la cordura le
viene a ratos.

 

Curro: (que no estaba del todo convencido)¿qué clase de accidente?

 

Rosalía:Me caí

 

Curro: ¿desde donde?

 

Rosalía: (se queda callada un momento mirando al vacio) desde arriba (he hizo un
gesto hacia arriba)

 

Curro: (mas convencido ahora) pues entonces sois las dos bienvenidas a esta casa.

 

Rosalía: Gracias,Bartolo

 

Curro: Curro

 

Rosalía: Eso,Gracias Andrés

 

Y se acaba esta escena, se abre el telón de nuevo y aparece una señora de avanzada
edad mirandose en un espejo mientras se pone colorete junto a ella una joven de
unos quince años.

 

Rocío: Mamá,¿has visto a las dos que han venido esta tarde?

 

La mujer mayor deja el espejito a un lado y mira a su hija.

 

Antonia: ¿Te refieres a esa mujer loca y a su criada?

 

Rocío: Si, ¿Creés que de verdad esa mujer es sobrina política de tía Concha?

 

Antonia: Puede ser nunca conocí a la familia del difunto marido de mi hermana, ¿porqué lo preguntas?

 

Rocío: Porque quizás vengan buscando lo mismo que nosotras, el tio José y el primo Curro o la tía Gertrudis con su marido, el testamento que Doña Concha escondió en algún
rincón de esta casa…

 

Antonia:no creo que esa Rosalía venga por eso, esta loca antes la vi en el pasillo intentandose tirar por la ventana diciendo que era un gorrión y que podía volar.. Crees que
una mujer así busca el dinero de mi difunta hermana, ¡por supuesto que no !

 

Rocío: Tienes razón, el dinero solo puede ser nuestro una vez que lo tengamos nos iremos a Barcelona y podremos decir a tus amigas que eres de las mujeres más ricas de
España.

 

Antonia: Así me gusta Rocío, que pienses en lo positivo, pronto seremos ricas y ninguna loca y su criada podrán evitarlo…

 

Vuelven a aparecer Rosalía y María en el mismo cuarto donde estaban Doña Antonia y su
hija, Rosalía esta desesperada.

 

Rosalía: Na Mari, ¡na! ni por el mundo Dios el dinero ese no esta en esta casa

 

María: Ten paciencia señora, seguro que aparece, oí decir a una criada que lo guardo muy
bien para que no lo robaran.

 

Rosalía: escondido,en esta casa no hay nada escondio esa mujer se lo ha llevao a la tumba, seguro,lleva toda la vida enfada con su familia y seguro que ha dicho que estaba
escondido para vengarse de ellos…

 

María: (cambiando de tema) Señora ¿ha pensado que haremos con el dinero cuando lo
encontremos?

 

Rosalía: (mucho más contenta) ¡por supuesto Mari! hay veces que creo que no me conoces, una vez lo tengamos nos vamos las dos pa el norte con los ricos, y viviremos las dos como reinas…

 

María: pero no cree que va a ser un poco difícil, con toda esta gente en busca del dinero,
sobre todo con Doña Antonia..

 

Rosalía: ¿la momia , que va a todos lados con el maquillaje en la mano? yoo no me
preocuparía de esa arpía, pero ni de Curro, ni de la mujer esa que se llama
Gertrudis ni de su marido tampoco, todos esos me superan en dinero Mari, pero
yo los supero en ingenio, eso no lo dudes, porque desde que me dejó Pedro me
siento como más libre, ya no soy la
ingenua de hace unos años, ahora soy más astuta y no me hace falta ningún
hombre, Mari, y te lo voy a demostrá
cuando salga de aquí con un dineral en la mano y otro en el bolso…. porque cuando Doña
Rosalía Rodríguez Marín se propone algo no para hasta conseguirlo y me da igual
que haya una momia de por medio o esté el mismisimo diablo, yo de esta casa
salgo rica

 

María:Ya,ya…

 

Rosalía: oyes eso (se acerca a la ventana para oir mejor) ¡Mari! es la verdulera,
reconocería esa voz de urraca a mil leguas, seguramente esa vieja chismosa
viene pa enterarse de como la ha palmao la vieja, como nos vea aquí, ¡adiós al
plan! (corre hacia donde está su bolso y se lo da a María) salgamos por
la puerta de la cocina, la que da al patio de atrás.

 

Se chocan al salir con Gertrudis una mujer bajita
de unos cuarenta años y su marido,
Manuel, que entraban en la habitación , al ver Gertrudis a Doña Rosalía y a
María con tanta prisa preguntó a donde iban.

 

Gertrudis:¡Pero hombre a donde van ustedes con esas prisas! ¿es que no os encontráis bien?

 

María: Así es,mi Señora Doña Rosalía se encuentra un poco indispuesta y vamos las dos a tomar el aire.

 

Rosalía: Eso,Eso…

 

Gertrudis: ¡ah! pues si es así no os entretengo más, espero que se recupere pronto señorita.

 

Rosalía: Yo también lo espero (y salieron de la habitación)

 

Después de que Doña Rosalía y María salieran de la habitación, Doña Gertrudis se asoma por el umbral de la puerta para asegurarse de que no hay nadie y después nerviosa se acerca a su marido.

 

Gertrudis: ¡Vamos Manuel! ¡ya no hay nadie! ¡date prisa!

 

Manuel: (rebuscando en un cajón)eso intento mujer, he oído decir ha las criadas que Doña Concha guardaba por aqui la llave del trastero que hay en el patio, puede que
tu hermana guardara hay el dinero…..

 

Gertrudis: ¡ay Manuel! que nos van a pillar, ¡ay Manuel! (se sienta en una silla) me
está dando hasta mareo, que nos veo a los dos en la cárcel Manuel, ¿me has
oído? ¡en la carcel! (saca un abanico y comienza a abanicarse) ¿y que
voy ha hacer yo en la carcel Manuel? ¡yo!
que soy una santa y que no he hecho nunca daño a nadie, ¡qué pensarán de
mi los vecinos cuando se enteren?

 

Manuel: Mujer,vigila no valla ha venir alguién y me vean a mí rebuscando entre las cosas de la vieja

 

Gertrudis: ¡ay Manuel! que yo no puedo hacer esto, a lo mejor mi tía no nos ha dejao nada,pero que mas da, nosotros hemos sido felices siempre ¿para que
necesitamos el dinero Manuel?

 

Manuel: ¿que para que? (se levanta y se pone al lado de su mujer) ¿Me estás preguntando que para que? Gertrudis, vida mía, ¡que estamos secos! ¡no tenemos ni un duro! ¡si la cosa sigue así, los dos vamos a tener que vivir debajo de un puente!

 

Gertrudis:¡ay Manuel! no digas esas cosas…

 

Manuel: Te digo la verdad, pero si conseguimos ese dinero , no tiene porque ser así y los dos podremos vivir felices como siempre,y nadie tiene porque ir a la cárcel..

 

Gertrudis: Está bien Manuel, (se levanta de la silla) confio en ti..

 

Manuel: Así me gusta, y ahora vigila( vuelve a lo que estaba haciendo)

 

se cierra el telón dando por finalizada esta
escena, se vuelve abrir y aparecen Doña Rosalía y María, al final de la
calle hay dos hombres hablando.

 

Rosalía: Que poco ha faltao Mari, llegué ha pensá que la verdulera nos iba a pilla dentro de la casa, y conociendola, que le gusta más un cotilleo, que a mí, y eso ya es decir.

 

María: Cierto

 

Rosalía: y ya no hablemos de su hija, esa tal Dolores, yo no se cual es peor, ella o su madre,pero bueno al menos nos la hemos quitao de encima.

 

En ese momento entra la verdulera con una caja en los brazos, y finge un tono de
sorpresa al ver a Doña Rosalía.

 

Verdulera: ¡pero mira quien esta aquí! Doña Rosalía, cuanto tiempo sin verte.

 

Rosalía:Hablando del papa de Roma por la puerta asoma, esta mujer esta en todos lados,
María (se gira hacia su criada) date una vuelta por hay y asegurate de
que te ven bien, no valla a ser que los vecinos se extrañen de que hemos
desaparecido de repente y vengan a buscarnos, entonces es cuando se van ha da
cuenta de lo que estamos tramando, ¿me entiendes?

 

María: Sí Señora

 

Rosalía:Vuelve dentro de un ratito

 

Desaparece Maria y la verdulera que había dejado la caja de las verduras en el suelo se
acerca a Doña Rosalía.

 

Verdulera: Pero bueno se puede saber de que estaban cuchicheando vosotras dos..

 

Rosalía: De ti seguro que no, te lo garantizo

 

Verdulera: (que no lo ha oído) Andas muy perdida ultimamente, hace dos días que ni te vemos el pelo por aquí, las vecinas y yo estabamos empezando ha preocuparnos

 

Rosalía: Me extraña viniendo de vosotras

 

Verdulera: (se acerca a Doña Rosalía) sabes , acabo de venir de la casa de Doña Concha

 

Rosalía: No me digas…

 

Verdulera: Por lo visto han venido todos los familiares de la difunta, y me huele a mi que es por el dinero que ha dejao la vieja

 

Rosalía: uy por favor no digas esas cosas , que mal pensa eres(pone los ojos en blanco)

 

Verdulera: Pues es la verdad, porque da la casualidad de que, como yo conozco a mucha gente , de que la sobrina de una amiga mía conoce a la familia de la difunta muy bien y resulta de que todos están…..ya sabes(hace un gesto con la mano) económicamente mal.

 

Rosalía: ¿Sí?

 

Verdulera:Como te lo cuento, hay un tal Curro que hace como unos meses era
uno de los hombres más ricos de España porque era dueño de una fábrica de
tabaco pero se enamoró de una de las empleadas, y ya sabes lo que pasa cuando
uno no le hecha cuenta al negocio todo lo suficiente, pues que al final lo
acabas perdiendo….

 

Rosalía: ¿ y qué paso con la empleada?

 

Verdulera: (se rie) la muchacha cuando se entero de que no tenía ni un duro lo abandonó y se fue con otro con más dinero.

 

Rosalía: (se queda pensando) que interesante (para sí misma) al final me va ha
ser hasta útil.

 

Verdulera: Pero vamos, eso no es lo mejor de todo ¡ni en sueños! me han contado que una tal Doña Antonia tráss la muerte de su ¡Cuarto marido! heredó una gran suma de
dinero, pero que lo gastó todo en viajes al estranjero para hacerse las cosas
esas…. las operaciones para aparentar ser más joven…

 

Rosalía: Pues aunque la momia se vista de seda…..

 

Verdulera:¡ah! y no olvidemos a esa Doña Gertrudis,
( hace una señal a Doña Rosalía para que acerque el oído)
supuestamente no tienen dinero porque a el marido lo han dejao en la calle los de su empresa pero dicen las malas lenguas que ha sido porque le da a la bebida, y ya sabes el
dicho, si el río suena……

 

Rosalía: Muy interesante.. y no sabrás por casualidad
¿Cuánto dinero dejó la vieja, digo Doña Concha?

 

Verdulera: No se,lo único que se es que lo buscan toda
esta gente que te he dicho y una sobrina loca que nadie a oído hablar de ella

 

Doña Rosalía se atraganta con su propia saliva y empieza ha toser exageradamente.

 

Verdulera: ¡uy Mujer! ¿estás bien? (le da unosgolpecitos en la espalda)

 

Entra María y Doña Rosalía se alegra de verla, se agarra al brazo de su criada y se dispone a despedirse de la verdulera que no para de mirarla de reojo.

 

Rosalía: Lo siento de verdad pero tengo que ir a un recado urgente, vemos otro día (salen de la escena).

 

Entra Dolores, la hija de la verdulera con otra caja de verduras en la mano.

 

Dolores: Mamá, ya he hecho todos los encargos que me has pedido solo queda el de Doña Mercedes.

 

Verdulera:Quedamos en que nos veríamos aquí.

 

Entra Doña Mercedes vestida con ropas negras y un moño muy alborotado.Se acerca
a Dolores.

 

Mercedes: Vengo a por las cebollas que te encargué esta mañana.

 

Dolores(saca una bolsa) es un real.

 

Doña Mercedes saca el monedero del delantal y se lo da, después se despide y sale de
la escena. Dolores y su madre se quedan mirandola fijamente mientras se va.
Entran dos mujeres conocidas en toda Sevilla por ser las más cotillas de la
provincia ambas visten de colores llamativos para llamar la atención. Ambas se
acercan a la verdulera.

 

Cotilla 1: Buenas tardes, ¿habeis visto como va esa?
(señala al lugar donde ha desaparecido Doña Mercedes)

 

Cotilla 2: Como para no fijarse cariño, yo no es por criticar, pero viste
como una andrajosa

 

Dolores: ¿Solo te fijas en como viste? Lleva el pelo como las piojosas de los barrios más bajos.

 

Cotilla 1: Es que practicamente lo es. No te olvides de que ella era pobre anntes de casarse con el boticario

 

Cotilla 2: Aún no puedo explicarme como ese hombre pudo fijarse en ella.

 

Dolores: Pues yo sí, el era un viejo verde solterón y ella una pobre desgraciada que
buscaba marido, ya sabes Dios los cria y ellos se juntan.

 

Cotilla 1: Eso sí es verdad.

 

cotilla 2: Niña, (mira a la verdulera que tiene cara de pensativa) estás mu calla , normalmente eres tu la que empieza el cotilleo, dime ¿en que estás pensando?

 

Verdulera: En Rosalía, ya sabeis la se separó hace poco del muchacho de Valencia.

 

Cotilla 1: ¿La que va siempre con su criada?

 

Verdulera: Sí, esa (mira para los lados para asegurarse de que no hay nadie más que ellas cuatro) estube hablando con ella hace un segundo y no sabeis como se puso
cuando escuchó lo de la sobrina loca de Doña Concha

 

Cotilla 2: ¿sobre quién?

 

Verdulera: Una supuesta sobrina loca que tenía Doña Concha, ya sabes….la vieja que vivía al lado del convento.

 

Dolores: Y ¿Por qué crees que se pondría así?

 

Verdulera: No lo se, pero también te digo que estaba interesada en saber cuanto dinero había dejao la vieja.

 

Cotilla1: ¿Crees que existe alguna relación sobre la sobrina loca y su interés por el dinero?

 

Verdulera: No lo se.

 

Dolores: Yo no me sorprendería conociendola, esa por un fajo de billetes es capaz de hacer cualquier cosa.

 

Cotilla 2: Estoy de acuerdo.

 

Cotilla 1: Y yo.

 

Verdulera: Yo también, pero os digo una cosa, tened paciencia porque si esa está metida en algún chanchullo tarde o temprano se sabrá, porque como dice el refrán, se coge
antes a un mentiroso que a un cojo…

 

Se cierra el telón y sale de nuevo el salón de la casa de Doña Concha en ella hay tres
criadas limpiando, tocan a la puerta, una de las criadas se apresura en abrir y
aparecen Doña Rosalía y María. La primera le hace un gesto a las criadas para
que las dejen solas.

 

Rosalía: Mari,que poco a faltao, pero esta vez la tia chismosa esa me va a servir pa algo,
Mari e encontrao la manera de quedarnos con el dinero sin cometer ningún riego
de que nos lo quiten esta gente.

 

María: ¿Eso como va ser señora?

 

Rosalía: Les voy a quitar las ganas de tenerlo.

 

María: Eso es imposible señora, esta gente tiene más ganas de tener ese dinero en sus manos que usted y yo.

 

Rosalía: Eso es ahora, Mari, la verdulera me ha contao el motivo por el que cada uno de estosbuitres, quiere el dinero, solo hay que darles donde más le duele a cada uno y
al final estaran tan artos de mi que desearan no haber venido nunca..

 

María: No se yo….

 

Rosalía: Tu confía en mi Mari, tu sabes que cuando me propongo algo lo consigo, sea como sea pero lo consigo (se escucha venir a alguien) ahora observa y sigueme
el rollo.

 

Entra Curro aparentemente contento al salón y saluda a ambas.

 

Rosalía: ¡uy Bartolo! que contento te veo.

 

Curro: Curro,señorita, me llamo Curro, y sí, estoy contento.

 

Rosalía: y se puede saber porque Andrés.

 

Curro: Por nada,simplemente estoy contento.

 

Rosalía: Pues al menos tu eres feliz….(pone cara de tristeza) pobre chica

 

Curro: ¿De quién habla señorita?

 

Rosalía: De una pobre chica, muy guapa que estubo aquí
esta mañana preguntando por un tal Curro, pero claro yo que se a quien
se refería,¿ me entiendes Andrés?.

 

Curro: Señora,esa muchacha preguntaba por mí, pero bueno
explicarselo a usted es como explicarselo a la pared, una pérdida de tiempo y saliva… Y ¿qué quería?

 

Rosalía: Perdirle perdón por haberlo abandonao creo……. la chica estaba muy
arrepentida.

 

Curro: ¡ay Dios! esa era Elena seguro

 

Rosalía: Ahora que lo dices creo que dijo que se llamaba Elena..

 

Curro: ¿Cómo era?¿ rubia de ojos verdes?

 

Rosalía: Si mi memoria no me falla, sí.

 

Curro: ¡Era ella! ¿dijo algo más?

 

Rosalía: Dijo que si estabas dispuesto a perdonarla y seguias queriendola tenías que ir a
Madrid a buscarla ya que salió esta mañana para ya, y dijo que no te tardaras
que te esperaría en la fábrica de tabaco mañana a las seis.

 

Curro: ¡mañana a las seis! ¡no me va a dar tiempo!

 

Rosalía: Pues vete ya

 

Curro: Eso haré, mi Elena me está esperando. (y dicho esto se fué).

 

Rosalía mira a María con regocijo.

 

Rosalía: Uno menos, de aquí a

Hollywood

Mari, le voy a quitar el puesto a la Marilyn Monroe esa

 

María: Puede que le haya funcionado con uno, pero ¿qué pasa con el resto?

 

Rosalía: Al final caeran todos te lo garantizo

 

Entra Doña Antonia con su hija

 

Rosalía: (para sí) ahí viene mi próxima víctima.

 

Antonia: (mirandoa su hija) ¿tengo bien estendido el maquillaje?

 

Rocío: Espera ( se lo extiende mejor) ahora estas divina

 

Rosalía(para sí) Aunque la mona se vista de seda…..

 

Antonia:¡hombre! Buenos tardes Doña Rosalía…

 

Rosalía: Hola momia…digo Antonia,(la mira fijamente) oye Antonia ¿donde te hiciste
las operaciones de cirujía?

 

Antonia: (horrorizada) ¿¡qué!?

 

Rocío: ¿ De qué hablas? mi madre sería incapaz de hacer algo así, su belleza es natural.

 

Rosalía: ¿A si? pues eso no es lo que piensan las vecinas.

 

Rocío: ¿Qué piensan?

 

Rosalía: Pues según he oído que tu madre tiene tantas operaciones que si se hace otra
estallará como un globo

 

Doña Antonia se sienta en una silla del disgusto y empieza ha abanicarse sin
descanso.

 

Rocío: ¡Eso es mentira! ¿se puede saber quienes son esas vecinas?

 

Rosalía: No se quién eran, solo se que venían de Barcelona ha ver a la momia….digo Antonia y también dijeron que tu madre está tan vieja que tenía la cara como la de un
buldog Inglés.

 

Antonia: ¡ Ay Dios! dime que me estas mintiendo por favor

 

Rosalía: ¿ Para qué iba a mentirte esta pobre loca?

 

Antonia: ¡Se acabó! ¡Rocío nos vamos! ¡estoy arta de esta casa! y sobre todo ¡estoy arta de
Sevilla!

 

Rocío: Pero mamá ¿qué pasa…ya sabes….con nuestros planes?

 

Antonia:¡Al carajo con los planes! ¡Mi hermana no
dejó ni un duro para nadie! ¡Hemos estado haciéndo el imbécil!

 

Rocío: Pero mamá…

 

Antonia: No hay peros que valgan, ¡nos vamos!

 

Doña Rosalía que ha permanecido sentada en una silla todo el rato sonríe con
satisfacción y mira a María levantando dos dedos indicando que solo faltaba
una para que todo saliera como ella quería.

 

Entra Doña Gertrudis limpiandose el sudor con un pañuelo y después se sienta en la
silla donde estaba Doña Antonia.

 

Gertrudis: Buenas tardes (se limpia el sudor)

 

Rosalía: Hola,¿se encuentra usted bien?

 

Gertrudis: Sí, sí

 

Rosalía:¿Seguro? ¿segurísimo?

 

Gertrudis: ( la mira) no, la verdad es que me siento fatal Rosalía.

 

Rosalía: y ¿se puede saber por qué?

 

Gertrudis: ¿Puedo confiar en usted?

 

Rosalía: Por supuesto

 

Gertrudis: Mi marido y yo encontramos una caja en el trastero del patio donde supuestamente se encuentra el testamento y lo peor es que quiere guardarlo para nosotros
solos

 

Rosalía: ¿¡Qué!? pero mujer ¿no sabes que eso es delito? podría
caeros veinte años de cárcel o más.

 

Gertrudis: ¿veinte años?

 

Rosalía: O más

 

Gertrudis: y ¿qué hago?

 

Rosalía. Hombre yo podría ayudaros pero claro todo depende de usted.

 

Gertrudis: Dime,por favor no quiero entrar en la cárcel…

 

Rosalía: Usted lo único que tiene que hacer es darme la caja a mi, porque de todas formas ¿para que quiere una persona como yo el dinero? y después coges a tu marido y te

lo llevas lejos de esatat casa, ya sabes para alejarlo de la tentación…

 

Gertrudis: ¿Estas segura de qué funcionará?

 

Rosalía: Tan segura como que me llamo Doña Rosalía Rodríguez Marín

 

Gertrudis: Esperese aquí

 

Sale de escena y cuando vuelve ha entrar trae la caja en la mano con la llave que la
abre, se la da a Doña Rosalía.

 

Gertrudis: Gracias por tu ayuda Rosalía te estoy muy agradecida

 

Entra Manuel, nervioso, dando gritos.

 

Manuel:¡Gertrudis! ¿Donde está la caja? ( mira a Doña Rosalía que está intentando
esconderla, se acerca a ella) dame esa caja, es nuestra.

 

Rosalía: Caja,¿qué caja? yo no veo ninguna

 

Manuel: ¡Esa que está detrás tuya!

 

Entran en el salón Curro, José , Antonia, Rocío y tres criadas asustados por el jaleo.

 

José: ¿Pero que está pasando aquí? ¿qué es todo este jaleo?

 

Rosalía: (sorprendida)¿Pero vosotros no os habíais ido ya?

 

Corre Manuel, y le quita la caja de las manos a Doña Rosalía, se aproxima a la
puerta.

 

Manuel: ya es mía. ¡Vamonos Gertrudis!

 

Rosalía:¡Devuelveme el testamento!

 

José: ¿ Ahí dentro está el testamento? ¡Corre Curro!

 

Curro corre y le quita la caja de las manos a Manuel, pero Rocío se la quita a él
después.

 

Rocío: ¡Ya es mía! ¡Mamá vamonos!

 

Todos empiezan a discutir y la escena se vuelve un caos total, mientras ,María aprovecha para quitarle la caja a Rocío, que está muy concentrada discutiendo con Curro, corre y le da la caja a Doña Rosalía.

 

Rosalía:¡Señores! Por favor comportemonos como gente civilizada, somos muy adultos para formar este espectáculo, lo mejor es que nos repartamos el dinero como buenos
hermanos que somos, como deberíamos haber hecho en un principio. ¿ Estais de
acuerdo?

 

Todos asienten con la cabeza, María le da a Doña Rosalía la llave de la caja y se dispone a abrirla.

 

Rosalía: Bien ha llegado la hora de ver el dichoso
testamento. (lo abre y se sorprende al verlo ) ¡Mari aquí no hay
na! ¡Mari! ( le da la vuelta a la caja para que lo vea todo el mundo) esto
es una caja vacía.

 

María:¡Imposible! mire usted mejor .

 

Rosalia: No hay na.

 

Suena la puerta, una de las criadas abre y se ve a un señor muy elegante con un maletin
en la mano.

 

Criada 2Señora,aquí hay un señor que dice ser el abogado de la difunta Doña Concha

 

Rosalía: Dile que pase

 

Criada 2: Pase usted.

 

Abogado: Gracias, buenas tardes vengo por orden esplícita de la difunta Doña Concha.

 

José: ¿ Viene usted ha darnos el dinero?

 

Abogado: Lamentablemente no lo tengo yo señor, pero vengo por ese motivo.

 

Rocío: A ver expliquese, si no viene a darnos el dinero ¿ a qué viene?

 

Abogado: A daros una carta que la difunta escribió y me dijo que cuando pasara una semana de su muerte viniera a darsela a las personas que se encontraran aquí. (saca la
carta)

 

Doña Rosalía se acerca y se la quita descaradamente de las manos, luego comienza a
leerla .

 

RosalíaEstimados familiares.

 

Si estais leyendo esta carta es que ha pasado una semana de mi
muerte, sabía que estaríais en mi casa todos para encontrar el
dinero que tan dificultosamente me costó conseguir, pero tranquilos ahí no está pues me encargué de donarlo al convento de las madres carmelitas que se encuentra al lado. Un cordial saludo:

 

Doña Concha

 

Se hizo un largo silencio en la sala.

 

Antonia: ¡Lo sabía! la vieja no ha dejado un duro, ¡para nadie! (coge del brazo a Rocío) ¡nos vamos! (salen de escena).

 

Curro: ¡ Lo mismo digo! vamonos papá no deberíamos haber venido nunca a esta casa ( sale de la escena junto ha su padre)

 

Gertrudis: Nosotros también nos vamos, adiós.

 

Criada 3: Adiós Señora.

 

Pasa un rato y Doña Rosalía ni se inmuta, María asustada intenta que se Señora
reaccione pero no hay resultado.

 

María: Señora ¿se encuentra bien?

 

Rosalía: (gira lentamente la cara hacia María) Mari una semana, una semana haciendo el imbécil en esta casa, ¡Mari una semana! y a la vieja no se le ocurre otra cosa
que donar el dinero a la monjas.

 

María: Es verdad señora, pero quise advertirselo ¿recuerda?

 

Rosalía: Tienes razón , sabes Mari, esta situación me ha ensañado una gran verdad

 

María: ¿ Qué verdad es esa?

 

Rosalía(agitando la carta) que incluso después de muerta Doña Concha todavía tiene la capacidad de seguir dando por saco y que el egoismo y las mentiras nunca llevan a buen puerto.

María coge el bolso y salen por la puerta principal acabando aquí esta obra.

 

-FIN-